Desgraciadamente, en los últimos tiempos Disney ha dado un giro radical: los que nos criamos con la House of Mouse ahora podemos disfrutar de series de éxito como Hannah Montana o los Magos de Waverly Place. ¿Por qué este cambio? Probablemente los jefazos de Disney pensaron que en vez de seguir haciendo buenas series infantiles, lo mejor era cambiar su contenido para adaptarlo a los que ayer eran niños y hoy son adolescentes. Sea como fuere, la opinión general es que este cambio ha sido para mal. Disney ya casi ha olvidado a sus personajes más entrañables, como Mickey o Donald y los ha reemplazado por adolescentes protagonistas de shows sin carisma ni calidad. Decadencia en estado puro.
No sé cuál es el presupuesto de Los Magos de Waverly Place, pero cosas como ésta me convencen de que se gastan el 99% en drogas y prostitutas.
Mickey Mouse ya no le importa a nadie. Al menos eso opinaba Disney. ¿Pero qué se podía hacer? ¿Cómo revitalizar a un personaje que la propia Disney ha vapuleado hasta hacer que caiga en la insignificancia? Y Dios sabe cómo, se les ocurrió contactar con Warren Spector, padre de Deus Ex y System Shock.
Dijeron: "¿Qué opina sobre Mickey Mouse? ¿Le interesaría hacer un juego de Mickey Mouse?" Y yo dije: "¡No! Porque yo no hago juegos para niños. Habéis hecho que Mickey sea cutre e irrelevante para cualquier persona mayor de ocho años durante los últimos treinta años, y lo habéis hecho increíblemente bien. Yo no hago juegos para niños." Dijeron: "¡No, no, no! Queremos que alguien revitalice a este personaje, que alguien lo reinvente." Literalmente dije: "Sabéis, esto es probablemente imposible, probablemente fracasaremos. Me apunto".
— Warren Spector
¿Qué tendría Disney en mente? Warren Spector está acostumbrado a trabajos mature, o al menos más adultos de lo que Mickey Mouse ha sido nunca. No es el tipo de persona que hace videojuegos sobre un personaje para niños como lo es Mickey. Y aun así ha conseguido darle su toque personal para hacer un videojuego nostálgico, oscuro (para lo que Mickey nos tiene acostumbrados, al menos) y, sí, también épico. Se trata de Epic Mickey.
Epic Mickey is epic.
El juego nos deja claro desde el principio que no es un simple juego de aventura con Mickey Mouse como protagonista: es una obra dedicada de principio a fin al Mickey de la vieja escuela. Empezando por los cientos de referencias al mundo Disney y siguendo por las fases de plataformas basadas en cortos antiguos de Mickey, Epic Mickey es un videojuego dedicado a los más nostálgicos.
La historia no es muy compleja: la curiosidad de Mickey le lleva a quedarse encerrado en el Páramo, el mundo al que van a parar los personajes de Disney que han sido olvidados por el público. Nuestra misión será escapar del Páramo y volver a casa.
Durante la aventura nos encontraremos a numerosos personajes clásicos de Disney, como Horace Horsecollar o la vaca Clarabelle. El más importante de ellos será el conejo Oswald, quien fue el predecesor de Mickey Mouse y muestra su resentimiento y sus celos hacia nuestro protagonista durante todo el juego, pero que será también un aliado importante.
En definitiva, un argumento interesante repleto de personajes carismáticos que nos sumergerán en la historia de Disney.
Mickey Mouse x Oswald OTP
A decir verdad, el gameplay, aunque correcto, es mejorable. Las acciones básicas son el salto, doble salto, ataque giratorio, pintar y disolver. Las dos últimas opciones son sin duda las más interesantes: pintar te permite arreglar zonas del escenario o convertir a los enemigos en aliados, mientras que disolver te permite destruir el escenario y eliminar a tus oponentes. Ésto nos lleva a uno de los puntos más interesantes del juego: los dos caminos, el bueno y el malo. Según seamos buenos o malos veremos un final diferente al terminar el juego, y los NPCs reaccionarán de manera distinta al vernos.
¿Cómo ser "bueno" o "malo"? Hay dos maneras básicas: la primera es nuestra manera de vencer a los jefes finales. La mayoría de los jefes pueden ser vencidos tanto con pintura como con disolvente, y según lo que elijamos veremos una escena distinta al final del juego. Si los vencemos con pintura, habremos hecho el bien, mientras que si los vencemos con disolvente, habremos hecho el mal. Por lo general, vencerlos con pintura es más complicado, pero a la vez más entretenido, mientras que el disolvente es el "camino fácil".
La segunda es la manera en la que completemos las misiones. Durante el juego se nos presentan diferentes misiones, y dependiendo de si las cumplimos o no haremos el bien o el mal. Por ejemplo, en una ocasión tendremos que encontrar un objeto, y para ello hay dos opciones: cumplir la misión que nos encarga cierto personaje, o hablar con otro para que nos lo consiga. Aquí, la opción buena sería cumplir la misión. En otras ocasiones se te presentarán dos misiones distintas y podrás cumplir la que quieras; una será la buena, y la otra, la mala. También hay misiones que se pueden cumplir de dos maneras distintas, y, por supuesto, una opción es la buena y la otra la mala. Todo esto también influye en los diálogos que tienen los NPCs contigo.
- Sí, bueno, tenía pensado que los enemigos genéricos podrían ser más o menos así.
- ¿Un horrible híbrido mutante de varios de los personajes Disney más queridos por los niños? Señor Spector, bienvenido a bordo.
- ¿Un horrible híbrido mutante de varios de los personajes Disney más queridos por los niños? Señor Spector, bienvenido a bordo.
Gráficamente no es lo mejor que hemos visto en Wii, pero sí de lo mejor de la consola. Los escenarios, basados en los parques de atracciones de Disney, son preciosos, y las animaciones de los personajes (desde Mickey al NPC más insignificante) son una gozada. Un punto a favor es la habilidad de poder hacer los escenarios "a tu gusto": si quieres un aspecto triste y decadente, puedes usar el disolvente. Si, en cambio, prefieres algo más colorido, puedes dedicarte a pintar cada rincón. La única pena es que cuando sales de un escenario vuelve a tener el aspecto predeterminado, y si quieres que esté completamente borrado o completamente pintado tendrás que hacerlo de nuevo.
La música es también magnífica y adecuada para cada situación. Una curiosidad es que hay tres versiones de la música de la Calle del Mal: una más alegre, si vas por el buen camino, una más siniestra, si vas por el malo, y una intermedia, si eres "neutral". Destaco la música del primer jefe final, que combinada con el aspecto del mismo crea un ambiente inquietante de lo más apropiado.
Algo que a muchos no les ha gustado del juego es que, aparte del narrador que habla al principio y al final del juego, no hay voces reales. Los únicos sonidos que emiten los personajes son gruñidos, algo que para muchos es inadmisible en pleno año 2010. La opinión de una servidora es que ésto añade encanto y magia al juego, pues, después de todo, no es un juego que aspira a ser "moderno".
Un detalle muy bonito y triste a la vez es que las voces de personajes antiguos (salvo la de Oswald) suenan estropeadas.
Los primeros bocetos del juego demuestran que lo que Spector tenía en mente era un juego mucho más oscuro de lo que Epic Mickey ha terminado siendo, y muchos jugadores se han mostrado decepcionados porque la versión final no es "suficientemente tenebrosa". Permitidme que diga que esto me parece una tontería: por mucho que Spector dé una visión distinta del ratón más famoso del mundo y que sea un juego dirigido a los fans nostálgicos de Disney, el protagonista sigue siendo Mickey Mouse, y eso significa que irremediablemente habrá niños que quieran jugar a él simplemente por este hecho. Por eso, y dado que la intención de Disney es resucitar a Mickey, hacer que el juego sea excesivamente oscuro sería un movimiento muy torpe y contraproducente. Además, un videojuego no necesita tener litros de sangre o marines hipermusculados para ser bueno.
Una parte muy interesante del juego son las fases de plataformas en 2D, basadas en cortos clásicos de Mickey y Oswald (por lo que muchos están en blanco y negro) y que sirven de "puente" entre escenarios distintos. Como fases de plataformas son bastante sencillas, pero es muy interesante compararlas con los cortos en los que están basadas y ver cómo se utilizan los elementos que aparecen en dichos cortos como obstáculos o plataformas que te permiten seguir avanzando.
Sí que es cierto que son mejorables: teniendo en cuenta que hay unas cuantas que tendrás que visitar numerosas veces, podrían haberlas hecho algo más entretenidas, porque la verdad es que a la tercera vez que tengas que pasar la misma fase lo único en lo que pensarás será en llegar al final lo más rápido posible.
Y no es sólo en las fases de plataformas: los guiños y referencias a Disney se suceden durante todo el juego, unas más fáciles de ver y otras sólo aptas para los fans más acérrimos.
He jugado tantas veces a esta fase que a veces la veo en mis pesadillas. O no.
Pero no es oro todo lo que reluce. Epic Mickey, por muy buen videojuego que sea, tiene sus defectos, y el mayor de ellos es la cámara. Da igual lo que hagas, la cámara siempre se pondrá en la peor perspectiva posible. Es algo a lo que uno se acaba acostumbrando, pero es algo molesto estar obligado a tener el dedo en la cruceta del Wiimote (que sirve para girar la cámara) casi constantemente si no quieres caer en un pozo de disolvente o en medio de un montón de enemigos. Pero eso no es lo peor: lo peor llega en algunas partes (normalmente cuando estás saltando entre plataformas que están en lo alto del escenario) en las que NO puedes girar la cámara. Literalmente, la cámara se queda estancada y no puedes girarla, lo que te obliga a hacer bastantes "saltos de fe", que muchas veces acaban con Mickey estampándose contra el suelo o cayéndose al disolvente. Dicho esto, es verdad que a algunos la cámara les es tan molesta que les impide seguir jugando, mientras que otros se acostumbran hasta el punto de que acaban por no notarlo; por lo tanto, el problema de la cámara es subjetivo.
Otro problema es la manera en la que actúan la pintura y el disolvente. No es un problema excesivamente grande, pero a veces tienes que lanzar pintura/disolvente varias veces antes de alcanzar a tu objetivo. La razón de esto es que aunque la animación de la pintura/disolvente forma una especie de parábola, en realidad el juego actúa como si formara una línea recta entre el pincel y el lugar al que estás apuntando, lo que hace que en muchas ocasiones la pintura acabe impactando el suelo y no tu objetivo. Sin embargo, como ya he dicho es un problema menor, ni de lejos tan importante como la cámara.
Un tercer problema (aunque algo tiquismiquis, he de admitirlo) son los jefes finales. O mejor, la manera de vencerlos: demasiado poco original. Aunque puedes elegir entre pintura o disolvente, en la mayoría de los jefes la batalla es igual o casi igual independientemente de lo que uses. Hay dos jefes que evitan esto: el primero, porque la pelea es igual de entretenida uses lo que uses y no se nota tanto; y el segundo, porque la pelea es totalmente diferente dependiendo de lo que uses (si utilizas el disolvente es un puzzle boss, y si utilizas la pintura es una fase de plataformas). Como ya he dicho, bastante tiquismiquis, pero más variedad habría estado bien.
Una de las decisiones más importantes en la vida de toda persona: ¿pintura o disolvente?
Para concluir este análisis excesivamente largo, sólo me queda decir que Epic Mickey es uno de los videojuegos del 2010, y uno de los mejores del catálogo de Wii. Tanto si eres un fan de la Disney de la vieja escuela, como si disfrutaste de Mickey y de Disney en tu infancia, o si simplemente buscas un buen juego de aventura y plataformas, Epic Mickey es una fantástica opción. Recientemente Warren Spector se ha mostrado interesado en una secuela, y no me cabe duda de que si corrigen los problemas de Epic Mickey, podrían hacer un juego digno del Top 3 de Wii.
Como curiosidad y para finalizar, os pongo esta página que señala 50 referencias a Disney en Epic Mickey; son sólo de la primera parte del juego así que no hay spoilers.





1 comentario:
Yo hace tiempo que no juego, tienes que venir a mi casa y pasarme la fase del circo ese cachondo.
Y mola muchísimo tu análisis.
OTP OTP
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