jueves, 10 de marzo de 2011

De yaoi, fangirls y gente con prejuicios (yo debería estar estudiando física, btw)

Creo que nadie puede negarme aquello de que los extremos no son buenos. Nada (absolutamente nada) es bueno en exceso, y decir que algo es blanco o negro es casi siempre un error. Personalmente, la gente que afirma las cosas rotundamente me parece egocéntrica e ignorante, y es por eso por lo que no aguanto a la gente de la que voy a hablar en esta entrada.

El shipping (grosso modo, ser fan de una pareja) es un fenómeno común en cualquier fandom que se precie. Tened claro que en algún lugar, por alguna razón, hay un fan de la pareja más absurda e insólita que se os pueda ocurrir. Si lo sabré yo, que he visto cosas como Richard Wellington (el tío del primer caso de PW:AA - Justice For All) x El botones del primer Ace Attorney (no, no estoy de coña, lo juro por... uh... mi colección de cómics de Tintín). El final lógico del shipping son las ship wars, y como en un debate sobre la religión, en un debate sobre parejas ningún lado va a dar su brazo a torcer. Es algo bastante desagradable de ver por la usual escasez de inteligencia de ambas partes (por lo general los argumentos constan casi en su totalidad de ataques ad hominem, o en otras palabras, "eres un tonto y por eso la pareja que defiendes es una caca, jopeta"). Pero lo peor no es eso. Lo peor viene cuando una de las partes defiende una pareja yaoi. Es entonces cuando se desata el infierno en la tierra.

No he visto Avatar: The Last Airbender así que no se me ocurre ninguna pseudo-gracia, pero no había otra imagen mejor. Así que, uh. Hola.